Ninguna forma de violencia se justifica y toda violencia se puede evitar. Esta propuesta formativa se plantea para suscitar transformaciones considerables ayudando a las comunidades escolares a reaccionar ante la violencia y a aplicar medidas para prevenirla.

Se examinan, por lo tanto, las diversas formas de violencia que se producen en la escuela y se formulan sugerencias prácticas sobre lo que los y las docentes pueden hacer para prevenirlas. Facilitar la construcción de conocimientos no es más que una parte de la labor de los y las docentes, pues estos y estas también contribuyen de modo decisivo al desarrollo emocional y cognoscitivo de los niños, las niñas y los y las jóvenes y desempeñan una función esencial en el desarrollo y las transformaciones sociales. A pesar de que lamentablemente algunos estudiantes y algunas estudiantes son víctimas de la violencia en el hogar, los maestros y las maestras pueden mostrarles otros modos de ser, creando modelos de comportamiento constructivos y no violentos y fomentando la empatía y las aptitudes para resolver los conflictos de forma pacífica.

Bienvenidos y bienvenidas al primer módulo de este curso virtual que busca fortalecer las capacidades preventivas en docentes y directivos en cuanto a situaciones de violencia detectada o cometida en el contexto escolar. Este módulo, denominado Definición de la violencia, sus formas y consecuencias, está dividido en dos partes. En la primera parte se aborda la definición de la violencia y sus orígenes, la relación entre la escuela y la violencia, y lo importante que es diferenciar el conflicto de la violencia. En la segunda parte se brinda más información sobre la violencia, cómo se categoriza: por su naturaleza, su motivación, o la relación que existe entre el agresor y la víctima, y se presentan las principales consecuencias para niños, niñas y adolescentes.

Bienvenidos y bienvenidas al Módulo 2: Problemas de la convivencia y esferas de acción. Una convivencia escolar armónica depende del comportamiento de todos los actores de la comunidad educativa y tiene una correlación positiva con la prevención de situaciones de violencia; por lo que es necesario revisar qué situaciones pueden afectar la convivencia para gestionarlas de la mejor manera y qué acciones podemos llevar a cabo para mejorarla.